La visualización de los
tres videos (dos sobre el coltán y el tercero sobre la obsolescencia
programada) me han aportado bastante información sobre el consumo excesivo en
la actualidad de las tecnologías. Como ya comenté en la reflexión anterior, las
situaciones en las que tienen que trabajar algunas personas para obtener ese
material que luego utilizamos para las tecnologías, me parece injusta e
innecesaria.
Los trabajadores
deberían tener unas mejores condiciones laborales en cuanto a su seguridad,
horas de empleo y remuneración.
Después de visualizar
el video de obsolescencia programada me he dado cuenta del papel tan grande que
tiene la sociedad capitalista y la publicidad. Como nos indicaba el documental,
la obsolescencia programada apareció para aumentar las ventas de los productos
gracias a la corta vida de los mismos. A pesar de todas las demostraciones de
esto, y de las denuncias a estas empresas, no se logró cambiar la obsolescencia
programada y lo único que se consiguió fue hacer que los productos tuvieran
garantías de dos años.
La aparición de las
garantías, desde mi punto de vista no fue algo esencial que resolviera los
problemas de los consumidores, ya que los productos tenían una media de vida de
año y medio o dos años que es lo que las empresas te aseguraban para su
reparación, por ello, los consumidores seguían viéndose en la misma situación.
Me parece horrible el
hecho de que hubiera empresarios en esa época que quisieran hacer tecnología,
ropa o cualquier otra cosa duradera para sus clientes y que hubiera leyes que
les multasen si duraban más de lo debido, como ocurre con la bombilla y sus mil
horas de luz máxima. Como dijeron algunos fabricantes, no estaban jugando con
su trabajo, el consumo puede que bajase, pero a la larga sería beneficioso y no
acabarían con los materiales necesarios para la construcción de los utensilios
que sí eran limitados. Al igual que las bombillas, también cambiaron muchas más
cosas como la industria textil, en concreto las medias, que dejaron de utilizar
los componentes que acompañaban al nylon y eran tan resistentes, para hacer
unas medias que fueran más débiles y se rompieran con mayor rapidez.
En la actualidad, al
igual que hace años como aparece en el video, hay personas luchando con la
obsolescencia programada, buscando como arreglar todos los aparatos
tecnológicos o cualquier cosa que aparentemente ya no sirva. Por ejemplo, al
igual que en el documental, en mi caso también ocurrió eso mismo con una
impresora Epson que tuvimos que arreglar viendo diferentes tutoriales de Youtube
y comprando una pieza por internet.
Además de la
importancia del gasto que provoca a los consumidores la obsolescencia programada,
se suma la importancia de la publicidad y cómo consigue que las personas a
través de anuncios y de falta de conocimientos, crean que el consumo hace que
nos sintamos más felices. Puede parecer contradictorio mi postura puesto que eso
mismo me ocurre a mí, cuando veo en algún anuncio algo nuevo ya sea textil,
tecnológico o cualquier otra cosa, siento la necesidad de comprarlo para estar
más feliz. Pero esto simplemente es un engaño, por ello creo que es importante
enseñar a nuestros alumnos a ser críticos con el consumo y la publicidad, para
que a ellos no les ocurra lo que nos sucede a la mayoría de las generaciones
más adultas.
Quizás si nosotros
hubiéramos crecido con otros conocimientos sobre el daño que produce un exceso
de consumo al medioambiente, no compraríamos de forma desorbitada, si no
teniendo en cuenta lo que es verdaderamente necesario. Es obvio que a los niños
no les podemos poner imágenes tan duras como las de los videos del coltán, pero
sí por ejemplo tienen que saber que todos los residuos de ordenadores que no
utilizamos o tecnologías, van a parar a países del tercer mundo, haciendo creer
a la población que les envían ordenadores en perfecto estado cuando realmente
les envían basura que no saben cómo desechar.
Sin duda lo más duro
del último documental es ver cómo afecta la cantidad de residuos a la
población, viven rodeados de basura y se
destruyen incluso ríos.
Como conclusión, creo
que la obsolescencia programada ha provocado ese aumento de consumo tecnológico
o de otros productos que al principio puede parecer simplemente de una sociedad
consumista, pero informándote un poco más puedes llegar a la realidad, que es la programación de los
objetos para que tengan una vida reducida. Como medida para llevar a cabo en
educación primaria, sería crear alumnos críticos con la publicidad y creativos
para que ante una situación de obsolescencia programada, en vez de deshacerse
de sus objetos, intenten repararlos y si no es posible, reciclarlos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario